Cavitación

Años de estudios clínicos y tecnológicos han permitido ofrecer al mercado la tecnología para la reducción del tejido adiposo sin intervención quirúrgica.

Esta técnica permite ser aplicada prácticamente en la totalidad del cuerpo, sin importar la cantidad ni la densidad de grasa corporal de la zona a tratar. Además permite observar resultados desde las primeras sesiones, logrando una importante reducción del perímetro y sobretodo la eliminación progresiva y permanente de tejido adiposos.

¡Un cuerpo remodelado en solo 40 días!

El tratamiento consiste en la aplicación de ultrasonidos mediante un cabezal que nos permite destruir la grasa localizada, la que se encuentra por debajo de la epidermis y no se elimina mediante dietas, que es la más difícil de eliminar. Por eso se dice que esta aplicación es una liposucción sin quirófano.

Tras el proceso de cavitación conducimos la grasa destruida al torrente sanguíneo por medio de un drenaje linfático, para facilitar su eliminación mediante la orina.

  • El tratamiento es totalmente indoloro, no toca ni se acerca a ningún órgano vital, nos permite resultados inmediatos, se pierden centímetros desde la 1ª sesión y luego se continúa drenando en casa mediante la orina.

  • Se realizan una serie de mediciones al paciente, al principio y final de la sesión, para comprobar la evolución del tratamiento. Los centímetros finales que no se eliminen serán los residuales, éstos los conservará el paciente pero no los recuperará. Se pueden llegar a obtener hasta 15 cm menos por zona en 6 ó 12 sesiones.

  • No es recomendable para pacientes con prótesis, ya que la vibración del ultrasonido podría producir desplazamiento de ésta.

  • Una sana ingesta de alimentos y líquidos son fundamentales para un resultado óptimo.

  • El tiempo estimado por sesión es de 30 min. aproximadamente. Se recomienda una sesión semanal.